La generación de nuevo conocimiento científicopuede ser de dos tipos:
Desde el punto de vista de la innovación, el conocimiento se va haciendo más útil según se avanza de la investigación básica a la investigación aplicada. De hecho, las ideas e invenciones surgen cuando vemos una posible aplicación de ese nuevo saber.
Proceso de aplicación de nuevo conocimiento, generado a partir de la investigación y la experiencia, en la creación o mejora de productos y procesos de interés para el mercado
Ejecución de actividades de cierta complejidad científico-técnica para convertir conocimiento en nuevos productos o procesos
La I+D no incluye la mejora de productos y procesos existentes, sino las actividades de investigación, básica y aplicada; desarrollo exploratorio para acreditar la viabilidad técnica y comercial del nuevo conocimiento; y el desarrollo a partir de éste de nuevos productos y procesos. Además, su repercusión no es inmediata en el mercado.
Aplicación de un conocimiento y una experiencia para crear algo comercialmente útil
Aplicación comercial de una idea que genera un impacto en el mercado
La innovación genera conocimiento, permite mejorar productos y procesos ya existentes y desarrollar otros nuevos, y crea riqueza porque para que hablemos de innovación debemos tener un impacto en el mercado. Pero la innovación no es exclusivamente tecnológica, ni requiere de grandes inversiones en I+D. La innovación va mucho más allá, es una actitud. Es sinónimo de cambio, de novedad, es la capacidad de superarnos, descubrir, inventar, crear, combinar, explorar, mejorar...
La capacidad de innovación está presente en todas las actividades que realizamos. Existen múltiples tipos y grados de innovación: según su ámbito de aplicación, impacto, origen, grado de novedad, etc. Pueden ser cambios en la organización de los recursos y capacidades disponibles, desarrollo de nuevos procesos, productos o servicios y mejora de los existentes, desarrollo de nuevas formas de comercialización y contacto con públicos de interés que permitan abrir o mejorar canales ya existentes.
Metodología para gestionar eficaz y eficientemente el cambio tecnológico en una organización
La Gestión de la Tecnología y la Innovación va más allá de los procesos de Investigación y Desarrollo (I+D), incluso no se limita a la tecnología propiamente dicha, sino que abarca todos los ámbitos donde la innovación tiene un papel que jugar como, por ejemplo, los sistemas de comercialización, distribución, logística o la gestión de la información y la comunicación entre una organización y sus públicos.
Hablamos de una nueva forma de gestión empresarial con la que debemos ser capaces de:
Todo ello para potenciar la competitividad de la organización y poner en valor la tecnología que incorpora cada día.
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